Estoy escribiendo en el viaje de la mañana rumbo al colegio, al hogar donde mis peques aprenden y se divierten.¿Cómo será el día de hoy?...siempre me pregunto... ¿quién no irá y porqué? hace mucho frío, capaz no asistan la mayoría de mis peques, claro está que los más inquietos siempre son los primeros en llegar al aula con una sonrisa y me dicen: Miss... ¿hoy habrá recreo? y yo siempre les respondo: depende de ustedes, a lo que ellos gritan: ye yeeeee.....
Ya en el aula me alisto para escribir las tareas y a ponerlos en el folder, mientras la Miss hace la clase cuando de pronto veo por mi escritorio asomarse unas pequeñas y delicadas manitas que cogen mis sellos y comienzan a marcar mi escritorio.... ¡Es mi pequeña Valentina! ¡Vale, no hagas eso! le digo y ella con una sonrisa me dice: ¡Yo soy la miss Rebequita! (osea yo) no te molestes miss... te ves bonita.
Es increíble como puedes influir en ellos al grado de imitarte. Son muy lindos, pero a veces se transforman y yo también.....
Pasó el tiempo de las loncheras, no vamos al recreo y les digo las palabras mágicas: ¡Ya son libres! Al retornar al aula los encuentro despeinados, para eso son expertos y se despeinan en menos de diez minutos. Llamo a uno por uno y los peino para que regresen a sus casas guapos ¡lindos! y así poderles entregarles a su padres.
Definitivamente a sido un día de amor.......



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